miércoles, 14 de marzo de 2012

¡EL MARAVILLOSO ESPÍRITU SANTO!


El maravilloso Espíritu Santo
Su misión es preparar a cada creyente ¡Para aquel gran día en que veremos cara a cara  a Jesucristo en nuestro celestial y eterno hogar!
Ahora eres hijo; hija de Dios y él quiere ¡Que seas como Cristo! Por tal razón  Él ha dado su espíritu, el maravilloso Espíritu Santo. Su obra específica en cada cristiano es ayudarlo a que cada día puedas parecerte más a Jesucristo.

El Espíritu Santo es una persona. Él tiene inteligencia y voluntad. Puede amar y orientar, proteger y ayudar. Posee gran  poder y autoridad porque Él es Dios. Es todopoderoso, omnisciente y omnipresente. Cuando tú sentiste la necesidad de Dios fue el Espíritu Santo quien te impulso a buscarlo.
El Espíritu Santo nos dice que ¡Somos hijos e hijas de Dios! Y pertenecemos a su familia. Él te fortalecerá para vencer la tentación y las malas costumbres. Aún poseemos la antigua naturaleza egoísta así como la nueva naturaleza que ahora Dios le ha dado. Es como si hubiera dos personas tirando de extremos opuestos de una cuerda dentro de usted mismo. El diablo tienta a hacer el mal y apartarnos del amor a Dios. El glorioso Espíritu Santo se encuentra allí para ayudarle a vencer el mal y permanecer en el lado de Dios.
El Espíritu Santo es mucho más fuerte que el diablo y siempre hay victoria para el que la reclame.
Sólo el Espíritu Santo puede cambiar la naturaleza humana y transformar a una persona egoísta en desinteresada y atenta.  Sólo el Espíritu Santo puede convertir el enojo y el resentimiento en amor y compasión. El desarrolla en la vida de cada uno de nosotros el carácter de Jesucristo: Su amor, gozo, paz, paciencia, bondad, amabilidad, fidelidad, humildad, y dominio propio.
El Espíritu Santo siempre está presente para guiarnos en los momentos de dificultades e incertidumbres a los pies de Jesús, ayudándote a orar, para que seas fortalecido.
Él nos ayudará a entender la Biblia
 Te guiará a descubrir la voluntad y el propósito de Dios para con tu vida.

El da dones para hacer posible que tú le sirvas a Dios en su viña.

El bautismo del Espíritu Santo es una promesa para todo hijo e hija de Dios, y ¡Necesario para poder subir con el Señor! 

Pídele al Padre en el nombre de  Jesús que te bautice con su Santo Espíritu.  Pero recuerda que el Espíritu Santo nunca habitará en un vaso sucio, es necesario que tu vaso, (tu vida) esté limpia delante de Dios, por ello tienes que confesar a Dios todos tus pecados en sincero arrepentimiento y pedirle que limpie tu vaso con la sangre preciosa de Jesús, porque solo ella tiene poder para limpiarnos, perdonarnos y santificarnos. Se persistente en tus oraciones de búsqueda del bautismo del Espíritu Santo. 
Si  te humillas y le pides el nunca fallará en llenarte de su Santo Espíritu.
 
¡Dios te bendiga con su precioso amor!