martes, 5 de septiembre de 2017

¡LA HERMOSURA DE JESÚS! Continuación del testimonio del hombre enterrado vivo y rescatado por el poder de Dios.

"...En aquel camino que realizábamos pude escuchar gritos y voces y me preguntaba 
¿Qué está pasando? 
Nuestro Señor Jesucristo me dijo: Hijo ¿Estas escuchando esa bulla de personas?” Pero no podía contemplar completamente el rostro de Jesús, en eso el Señor me condujo  a la puerta del infierno, ahí me llevó, llegamos  a aquel lugar de tormento.
Aquel lugar es donde se podía escuchar el griterío: ¡HAAAAAAAAY! En ese momento el Señor Jesús deteniéndose me dijo: “¿Escuchas ese griterío?” Sí Señor, le dije.
“Estas personas son aquellas
que no me aceptaron como su SALVADOR...
...y es por eso que se encuentran en este lugar...
“...podrás verlos”
En aquel momento me llevó al recuerdo de lo que mi madre me había contado del fallecimiento de mi padre, cuando yo tenía un año con dos meses...
Y en aquel momento, nuestro Señor Jesucristo llamó a mi padre: ¡Máximo Escobar Crispín! 
Y pude contemplar que mi padre salió en medio de aquellas llamas, en aquel momento, mi padre me empezó a hablar así: “Hijo mío, hoy puedes verme en medio de este lugar de tormento, donde hoy me encuentro” 
Mientras lo miraba, pude darme cuenta que mi pobre padre de tanto llorar,  una parte de su nariz hasta su boca,  se había vuelto como un hueco, las lágrimas de mi padre habían deteriorado su rostro...
...aquel momento que estaba contemplando todo esto, me puse también a llorar, y cuando mi padre salió de aquel lugar, satanás le estaba cuidando en cada momento, pude ver que la oreja de satanás era como de una oveja, su cara como de mono, y su rostro como  un chancho y tenía una espada como trinche, y con ella en la mano cuidaba a mi padre...
 en aquel instante mi padre me encargó esto: "Hijo, volviendo de aquí, 
¡Tienes que avisar! 
Ve y anda, cuéntales a mis familiares 
¡Qué ellos no vengan a este lugar! 
Que sea yo nada más 
que me encuentre en este lugar, 
¡Ellos que ya no vengan a este lugar! 
Así cuando estuve conversando con mi padre, nuestro Señor Jesucristo extendió la mano...
entonces mi padre empezó a llorar: ¡Haaaaaaa!
Cuando mi padre empezó a gritar de esta manera se le empezó a caer la carne, y era como una carne podrida, caía de pedacitos en pedacitos, ¡Haaaaaaa! ¡Gritaba mi padre! 
¡Qué doloroso era ver! 
Aquel instante mi pobre padre retorno  al tormento donde se encontraba, era muy triste ver aquella realidad, y descendió a las profundidades del infierno, acompañado por satanás y sus ángeles.
Era muy triste y penoso lo que veía; entre lágrimas ¡No podía creer lo que estaba viendo!

En aquel momento nuestro Señor Jesucristo se me acercó, y empezó a consolarme secando mis lágrimas, así pude sentir el consuelo de nuestro Señor Jesús, el consuelo que Él me daba en el momento. 
Allí pude contemplar la grandeza
 de nuestro Señor Jesucristo
¡Así pude contemplar la hermosura de Jesús!
¡Lo bello que era Él,
sus cabellos preciosos...
...y aquel manto que lo cubría con aquel esplendor!

Nuestro Señor Jesucristo caminaba con sandalias y no con zapatos... 
¡Todo aquello pude ver en el cielo!
¡¡¡La hermosura de Jesús!!!

 Y nuestro Señor me pregunto:
"¿A quién más deseas ver en este lugar?" 
Le dije: Quiero ver a mi prima Olga Cedano, entonces nuestro Señor Jesús la llamó  y pude ver aquella persona  muy a lo lejos, satanás  la vigilaba desde muy cerca,  Ella me dijo: 
"Juan de Dios, ¿Tú también 
te encuentras en este lugar? 
Y  nuestro Señor Jesucristo le contestó: 
"No, él va a volver" 
"Si vas a volver 
¡Cuéntale esto a mi papá y a mi mamá, 
a mis hermanos y a mis hermanas! 
¡Que ya no vengan ellos! 
Yo nomas voy a estar en este lugar.
¡¡¡ELLOS NO!!! 
¡Que no vengan a este lugar!
¡¡¡POR FAVOR!"
Yo le dije: Olga, tu eres mujer 
¿Y dónde esta tu cabello?   
Ella me dijo: "A mí me predicaron la palabra de Dios pero yo no escuche, por eso en este lugar lo que hago es jalarme el cabello...
 ¡Por no escuchar la palabra de Dios, y de tanto jalarme el cabello me encuentro así..." 
¡Una triste realidad estaba apreciando 
en aquel momento! 
Por eso hoy hermano mío 
¡ESFUÉRZATE! 
¡SE VALIENTE! 
¡NO DESMAYES! 
¡HOY TE EXHORTO A QUE NO SEAS DESOBEDIENTE! 

¡ESFUÉRZATE!
Después de eso,  el Señor Jesucristo extendió su mano y ella una vez más apareció en la profundidad del infierno.
  Aquel momento de ver a mi prima sumergirse en aquel profundo infierno, ¡Aquel lugar de tormento!  ¡No es mentira! ¡¡¡Es Verdad!!! 
Por eso hoy vengo a contarte "de aquel lugar" y muchos de allí, empezaron a encargarme: 
¡De mí, mi familia es "De la Cruz"! 
¡De mí, mi familia es "Quispe"! 
¡Muchos de ellos me mandaron encargos, para predicarles a sus familias! para decirle que esto ES VERDAD, no es mentira y si no nos arrepentimos, nuestra parte nos espera en el infierno, allá en el sufrimiento eterno, donde habrá el lloro y el crujir de los dientes... 
Por eso hoy querido amigo, 
te digo: ¡JESUCRISTO VIVE! 
¡VEN A LOS PIES 
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO!
¡¡¡Y SERAS SALVO!!!
Lo que hoy te cuento es la VERDAD, y nuestro Señor Jesucristo me hizo VER, para poderles contarles a ustedes y decirle que el infierno, ES VERDADERO Y USTED TIENE QUE ARREPENTIRSE!
Y A SU NOMBRE
¡¡¡GLORIA!!!
Y después de eso nuestro Señor Jesucristo, emprendió el camino y le seguía por detrás, caminamos, recorrimos...
...hasta que llegamos al lugar donde se encontraban "LOS SALVOS"
¡¡¡EL CIELO!!!
 Allí nuestro Señor Jesucristo me preguntó una vez más: "¿Quién de los que están aquí, que han muerto en mis caminos quieres ver? 
Hoy podrás ver aquellos hombres que murieron sirviéndome ¡Ahora están aquí en el Reino de los Cielos! Y tu seras testigo de aquello" entonces en aquel momento me recordé de una tía que se llamaba "Modesta" que era ya de edad... 
...el Señor Jesús comenzó  a llamarla: 
"¡Señora Modesta de Raymundo!"  
Entonces apareció una muchachita de 19 o 20 años
 ¡¡¡No lo podía creer!!! 
Salio agarrando una  flor en su mano... 
Tenía una corona en forma de arco iris en su cabeza...
Aquella mujer que estaba viendo había muerto con muchos "años de edad"; yo recuerdo que tenía un lunar a un costado de su nariz, y aquella mujer de "años de edad", no era ya una mujer de "edad avanzada" ¡Sino era una jovencita! 
En aquel momento aquella mujer me encargo muchos mensajes para sus familiares: 
"Por favor,  háblales a mis familias 
¡Que se esfuercen! 
Para que vengan a este lugar 
y no se pierdan
Spiritual Warfare 
¡Por favor comunícales! 
¡Que yo me encuentro aquí en los cielos! 
¡Ellos que se preparen! 
Así cuando conversábamos, nuestro Señor extendió su mano y ella desapareció.
Dos de mis hijos murieron, uno de ellos al primer día de nacido... 
...y el otro  cuando tenía un año y seis meses... 
...a ellos el Señor en ese momento los llamó, y aquellos de mis hijos salieron en ese instante al encuentro conmigo, pero ya no eran niños, no eran bebes, ya eran muchachos robustos, de alta estatura como yo,  y vinieron corriendo hacía mí diciendo: ¡Papá! ¡Papá! 

 ¡Tenga esperanza que con los muertos en Cristo nos encontraremos allá en los cielos! 
Sabemos que allá en el reino de los cielos, ¡No hay vejes! ¡Ni tampoco adultes! Aunque mueras de edad avanzada y no puedas ni siquiera ya caminar; sabemos que allá en el reino de los cielos te encontraras ¡Joven!
¡Nuevas criaturas!
Después de eso nuestro Señor Jesucristo empezó  a caminar, con dirección hacía la puerta del cielo y llegando a aquel lugar nuestro Señor Jesucristo dobló sus rodillas, empezó  a llorar amargamente...
Así postrado sus rodillas, nuestro Señor lloraba amargamente; ¡Por cada uno de nosotros!
Así derramo sus lágrimas, moviendo su cabeza de un lugar a otro ¡Lloró amargamente! Y me dijo...
"Lo que estas viendo 
¡TIENES QUE AVISAR! 
Esto, lo que estas viendo 
¡TIENES QUE TESTIFICAR! 
¡Porque la gente 
ya se ha cansado de cantarme

¡Se ha cansado de alabarme
En aquel instante el Señor Jesucristo me dijo: ¡VE Y TESTIFICA 
A TODOS LOS QUE NO ME CONOCEN! 
¡VE Y DECLARA TODO LO TU HAS VISTO 
EN ESTE LUGAR!
Porque con todas las predicas 
que realizan mis pastores, mis siervos, 
todos aquellos que predican 
la palabra de Dios...
 ¡YA NO HAY ARREPENTIMIENTO! 

¡¡¡YA NO HAY ARREPENTIMIENTO!!!
¡NI OBEDIENCIA!
Haber si con esto que hoy te he mostrado 
la gente puede mostrar arrepentimiento 
y pueda ser salvo.
¡¡¡ESO ES LO YO QUIERO!!! 
Nuestro Señor Jesucristo me dijo: 
¡APURA! 
¡¡¡CORRE!!! 
¡CORRE CON ESTE MENSAJE!
¡Y AVISA A TODOS! ¡PARA QUE PUEDAN ARREPENTIRSE!
 ¡YO LO QUE QUIERO ES QUE MI PUEBLO SE ARREPIENTA DE SUS PECADOS! 
¡Dios nos ama mucho!
Porque este es su pueblo especial, escogido, comprado con su sangre,
*¡LA SANGRE PRECIOSA DE JESÚS FUE VERTIDA POR TI, POR MI¡*
¡PARA DARNOS EL PERDÓN 
Y LA SALVACIÓN!
Por eso a nuestro Señor Jesucristo no hay que hacerle llorar, 

*Que el Cordero reciba la recompensa de su sufrimiento*
Porque él mientras lloraba hasta su manto se mojaba aquellas lágrimas de nuestro Señor Jesucristo caían  y mojaban su manto, 
Así parado estuve viendo lo que nuestro Señor derramaba lágrimas ¡Así con nuestros pecados le hacemos llorar! 
De todo eso, yo entendí que de aquí de la tierra subía el pecado del hombre, delante de la presencia de nuestro Padre, por eso yo pude oler aquel olor del pecado... 
Era totalmente desagradable aquel pecado, yo no podía soportar lo que estaba oliendo...
 el Señor me dijo:
¡ASÍ HUELE EL PECADO!
¡No puedo estar tranquilo
 con este olor de pecado 
que emana el hombre!  
¡Pero pronto se acabará esto!
¡Avisa a todos! ¡Corre!
¡Que aún hay tiempo para arrepentirse!
 ¡Hay todavía tiempo 
para poder alcanzar SALVACIÓN!
Hablando estas palabras el Señor lloraba, 
Muchos en esta iglesia  santa creen en la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo,
Y algunos tampoco no creen 
¡Que experiencia incomparable es ver el cielo!
Y nuestro Señor me dijo: VUELVE RÁPIDO, Apresúrate a contar lo que has visto en este lugar, así de lo que estas testificando, así de lo que estas predicando, así de lo que vas llevando mi evangelio de ahí te recogeré...
 Me dijo: ¡Vuelve, vuelve! 
En aquel momento glorioso, pude ver mi cuerpo carnal, mi cuerpo físico se encontraba totalmente frío.   Intentaba retornar a mi cuerpo físico, pero mi espíritu daba vueltas y vueltas pero no lograba entrar. Y pude darme cuenta en que posición me encontraba, con la cabeza de costado, un brazo en alto, el otro abajo... recordé que nuestro Señor me dijo: 
¡EN SEIS DÍAS RESUCITARAS!
Pude darme cuenta que con una piedra plana me habían tapado, y me habían asegurado con cemento, para poder disimular lo que me habían enterrado le habían echado un poco mas de tierra, 
Mi espíritu sufrió al retornar a mi cuerpo físico, pero ingreso, ahí desperté, ni mis ojos  podían ver, ni hablar podía,  mi cuerpo físico no podía mover, me sentía totalmente desfalleciendo, en mi corazón pensé: "He estado en el cielo,  a donde e venido ahora",  en eso sentí como un fuego que me comenzó a calentar, ¡Sentí calor! Y de esta manera mi cuerpo se calentó, en aquel instante ni siquiera podía mover mi cuello para ver por aquel orificio, en aquella oscuridad estaba enterrado vivo en ese momento no pude orar,  no pude cantar no podía hacer nada
 pero en una visión (celestial) pude ver a dos ángeles del cielo descendiendo... 
aquellos ángeles que bajaron del cielo  se pusieron a hablar, dialogaron,     se pusieron de acuerdo y sacaron esa piedra, en aquel instante mi mano se encontraba recostada sobre mi cabeza, y de mis manos me tomó aquel  ángel, y así me saco, 

pude ver que en aquel momento el ángel volvió a tapar tal como estaba, y después de eso aquellos dos ángeles me tomaron de los brazos y empezaron a llevarme, porque no podía caminar, abrazado con los ángeles caminamos así salimos de aquel hueco donde me habían enterrado vivo, en aquel momento el ángel me dijo hora ya te puedes ir hora ya  puedes caminar solo...
¡Este es mi testimonio de como los ángeles me rescataron!... Este milagro que Dios ha hecho en mí yo testificare en todo lugar, no importa sea en la ciudad o en el campo pero donde el Señor me mande yo estaré testificando de lo que el Señor hizo en mí, por lo cual hoy te estoy contando este testimonio maravilloso, ¡Pueblo amado el Señor me dijo: Por mis hijos estoy llorando!
Iglesia amada yo soy hermano de la Comunidad de Saycampanpa, mi nombre es Juan de Dios Escobar Cedano, estoy como pastor de la iglesia. 
¡Aquel Dios servimos! ¡Aquel Dios alabamos! 
Quizás usted aún no conoce al Dios de los cielos ¡Vamos a orar! Quizás tu relación para con DIOS está mal, hoy si quieres ser libre de todo pecado y de toda maldad, acércate a Él ...
¡No debemos hacer llorar a nuestro Señor!
¡Santo eres tu papito Dios! 
¡Digno de toda honra!
¡Hoy te exhorto en el nombre del Señor, que corras rápido y te acerques a Él, porque ya no hay tiempo más.
¡El hombre no puede vivir en su pecado porque el Señor nos dice arrepiéntete!
Hoy te estoy invitando a que recibas la palabra de Dios y seas salvo. 
Joven, señorita no endurezcas tu corazón, deja la indecisión y entrégate a Cristo, para los valientes es el Reino de los Cielos, y para los cobardes es el lago de fuego, ¡Corre, ven a él!¡Dios te está llamando!
(Continuación del testimonio de Juan de Dios Escobar Cedano, pastor de la iglesia de Saycanpampa Huancavelica - Perú. Quien fue rescatado de la muerte por el poder de Dios. ¡Toda la gloria y l alabanza a nuestro grandioso Dios! ¡Gracias Padre  Todopoderoso!


¡Dios les bendiga!